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¿De qué trata Rumi de Efer Soto?

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Conocí a Efer Soto como un editor que apostaba por jóvenes autores literarios y cuyo trabajo en Editorial Apogeo era admirable. Lo vi por primera vez en Huamanga, allá por el 2015, cuando yo laboraba en un periódico regional, y le compré La maldición de Odón, un libro de corto aliento de su autoría que me atrajo por la prosa sencilla, ágil y austera (que en ella es una virtud), con la que se contaba una historia que emociona por el tratamiento irreverente del incesto en una zona andina, donde se supone que las maneras morales y religiosas todavía imperan con fuerzas pero que en aquella novela corta de Efer Soto se desmitifica con la rebeldía inherente a la ficción.

Seguidamente leí de él con curiosidad El joven que sabía todo sobre el amor, donde el narrador nos lleva de las manos las aventuras amorosas de un joven casado muy tempranamente pero que descubre el verdadero amor en una relación de amantes apasionados. También, como en La maldición de Odón, está la elaboración de una trama literaria que desacraliza la moral común, las normas de la sociedad, lanza críticas a lo convencional (algo que en todas las literaturas obsesiona por su carácter universal), y redescubre una mirada latente del hombre que trata de ocultar pero que ahí está: existente, real, pedestre. Aunque esto no impresione en nuestros tiempos, es la confirmación de algo que acontece día a día en varias relaciones de pareja, y de ahí su riqueza para los lectores más escépticos.

El caso de Rumi de Efer Soto es esclarecedor. Se observa que su autor ya ha elegido de lleno a dedicarse a escribir, a forjar su oficio de escritor, como lo señaló en una entrevista al Grupo Parasomnia donde afirmó lo siguiente: “Todos necesitamos una motivación, mi motivación fue una pregunta clave. ¿Qué hacer con mi vida? Dedicarse a escribir parece una mala idea. Pero para mí no. Lo hago de verdad con mucha dedicación. Empecé con historias cortas, historias tontas, pero que sirvieron de entrenamiento”. Yo creo en lo que dice.

La historia fantástica y provechosa de Rumi es la aventura literaria de una piedra (sí, una piedra, con todo lo que ella signifique y pueda metaforizar) que ha estado presente desde las guerras mortales de los primeros hombres hasta un futuro esperanzador donde descubre sus raíces. Esta piedra, que tiene un carácter tierno y piadoso en su desarrollo ficcional, es comparada al inicio de la novela como algo inservible ante una moneda, que es vanidosa y creída. Sin embargo, su configuración después en la historia también es la de un objeto-personaje bondadoso, compasivo y sabio. ¿Por qué sabio? La sabiduría se alcanza con el tiempo (es vox pópuli), y esta piedra en especial tiene muchos años encima.

Esta novela corta, escrita con aquel estilo llano, directo, fluido (que caracteriza a su autor), tiene, como se dijo, un tinte fantástico, como se revela en la historia paralela a la de las aventuras de Rumi, donde se cuenta las disputas bélicas entre los primeros hombres, entre ellos Ek, Bel, Ze y An, donde también la presencia de nuestro personaje homónimo es relevante y que crece como el hilo conductor que une la trama novelesca.

En particular, la narrativa de Efer Soto en Rumi me parece entretenida (aquel primer requisito que todo lector espera de un libro), de fácil acceso, de llaneza verbal, de estética sutil, de fluidez prosística, algo que para un escritor debe sonar un elogio, pues lo es. En efecto, qué mejor manera de escribir que con la maestría de un estenógrafo, donde la voz omnisciente desaparece y con él su imposición de sus procesos verbales. Y esto parece ocurrir con Efer Soto en Rumi, donde el artificio literario está muy bien camuflado y se presenta con vitalidad y sutileza, aquella sutileza que grandes escritores modernos han practicado con la maestría y el éxtasis de un demiurgo cabal, como Víctor Hugo, Oscar Wilde, Marcel Proust y James Joyce. Dependerá de Efer Soto aprender de los maestros forjando con más pasión su amor por las letras, aquel camino que ya emprendió y que yo pido nunca marchite, por el bien de su escritura y por la de otros escritores que él apoya generosamente.

 Francois Victor Villanueva Paravicino

Escritor peruano (Ayacucho, 1989). Bachiller en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007). Textos suyos aparecen en la antología Recitales “Ese Puerto Existe”, muestra poética 2010-2011 (2013). Ha publicado el libro de relatos Cuentos del Vraem (2017) y el poemario El cautivo de blanco (2018). Tiene diversas publicaciones literarias en antologías, revistas y diarios. Actualmente cursa la Maestría en Escritura Creativa de la UNMSM.