Saltar al contenido

Los Demonios del Escritor en Las Pesadillas de Alexander Perchtsky

las pesadillas

 

Alexander Espinoza Toscano ha puesto el dedo en la llaga sobre la parábola del oficio del hombre que se atreve a vivir de sus obras y de sus escritos en un mundo que les ajeno y le es cruel, y ha creado una alegoría de aquel infierno (de aquella pesadilla) que resulta tal empresa idealista.

En efecto, Las pesadillas de Alexander Perchtsky (Apogeo, 2018) es un libro fantástico, donde lo horroroso, lo terrorífico, lo espeluznante, se respira página tras página, desde el inicio hasta el final, y cuyo lector sentirá adentrarse en un laberinto donde los fantasmas, los demonios, los seres tenebrosos, los muertos vivientes, le llevarán de la mano hacia un vacío existencial y doloroso.

El personaje de esta novela, el Alexander Perchtsky del título, es un escritor que escribe breves historias de terror para venderlos a los transeúntes que se interesan en la literatura de aquel género, y al parecer aquel oficio no le ha salvado del fracaso y la pobreza, y más bien le ha ahogado en el alcoholismo y la locura. Es decir, ha convertido su vida en una pesadilla, en una existencia masoquista.

Con gran destreza imaginativa y un estilo llano y ágil, influido notablemente por Edgar Allan Poe y H. P. Lovecraft, el narrador en primera persona y protagonista homónimo, nos cuenta que tiene que lidiar noche tras noche, luego de regresar borracho y cansado a su habitación ruinosa, con los fantasmas de su mente turbada: una mujer espectral al costado de su camastro, unos gatos demoníacos trepando su techo, un perro que asesinó antaño, y ellos le escoltan las pesadillas tenebrosas que le impiden descansar la paz onírica de los justos.

Aquel escritor insomne, ebrio y al borde de una psicosis irreversible, es acometido por aquellos espejismos trágicos cada vez que pega los ojos, confundiéndolo, distorsionándolo, de lo que es real con lo que es irreal. Tal vez por la rutina fantasmagórica, su pánico se ha transformado en una frialdad a prueba de balas. Dura y difícil prueba para un escritor que se ha visto asaltado por su propia invención angustiosa.

Sin embargo, pese a todas esas desgracias, Alexander Perchtsky ha encontrado en aquellas pesadillas un mensaje subliminal y claramente maniático. En aquellos sonambulismos alucinatorios se ha encontrado, en escenas tétricas, con los hijos que abandonó o que dejó morir lejos de él. Y como un hombre que ha fracasado personalmente, se siente arrepentido de su pasado, de sus actos anteriores, de aquel futuro que no eligió. Por ello, decide ir en búsqueda de aquellos descendientes suyos que engendró en diferentes mujeres, y ha hallado finalmente muertes, tragedias, represiones, enfermedades y finalmente asesinatos.

Basta decir que aquel terrible mundo imaginario de su adolorida mente lo convertirá en el cruel asesino de un ser deplorable y malévolo que ha sido el verdugo sensual de su hija. Pero no será un crimen pasional, sino uno fríamente calculado. Aquel hombre que escribía sobre seres sórdidos y malignos, acosado por fantasías oscuras, ahora es el vengador sediento de sangre del que ultrajó el honor de su hija. Y típico de un psicópata, lo disfrutará placenteramente.

En general, esta novela de terror es una gran muestra de lo que se puede hacer en el género. El lector juzgará (aquel lector que exige este tipo de lecturas) que el mundo representado es caótico, espeluznante, desesperanzador, como a ellos tanto les gustan experimentar. Por ello y para ellos, su lectura es imprescindible y placentera. Yo, claro está, me considero entre los satisfechos.

 

 

Francois Victor Villanueva Paravicino

Escritor peruano (Ayacucho, 1989). Bachiller en literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007). Textos suyos aparecen en la antología Recitales “Ese Puerto Existe”, muestra poética 2010-2011 (2013). Ha publicado el libro de relatos Cuentos del Vraem (2017) y el poemario El cautivo de blanco (2018). Tiene diversas publicaciones literarias en antologías, revistas y diarios. Actualmente cursa la Maestría en Escritura Creativa de la UNMSM.