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Racionalidad Desde la Perspectiva Antropológica

Racionalidad Desde la Perspectiva Antropológica - antropologia-cultural - antropologia cultural historica

Racionalidad y sus cognados (racional, razón, razonabilidad), son, en antropología, generalmente atribuidos a ideas o pensamientos (“la magia es irracional, la ciencia es racional”), a la acción (“la siembra de nubes es racional, la danza de la lluvia es irracional”), o a los acuerdos sociales (“el feudo es un rasgo irracional de la organización social, la burocracia”). Algo de historia ayudará a explicar esta proliferación, mientras que los debates más recientes muestran cómo hacer algunas simplificaciones.

¿cómo reconocer las ideas racionales?

Para empezar con ideas o pensamientos, ¿cómo reconocer las ideas racionales? Intuitivamente, sólo las verdaderas ideas son racionales, las ideas erróneas no lo son. Los antiguos griegos eran muy conscientes de que las diversas sociedades tenían ideas diversas. Hicieron también el descubrimiento pro-antropológico de que todas las sociedades son simétricas al dar por sentado que sólo sus ideas son verdaderas, poniendo en cuestión la verdad y racionalidad de las ideas de todas las sociedades, incluyendo las propias del antropólogo (y por lo tanto las ideas antropológicas). Lo más importante es que desocupa el estándar intuitivo, sólo las verdaderas ideas son racionales.

Clases de verdades

Como solución, los pensadores griegos distinguían entre dos clases de verdades, verdades por naturaleza y verdades por convención. Los primeros son verdaderos, independientemente de la historia de la convención local, porque capturan con precisión el mundo y se mantienen para todos los tiempos y lugares; trascienden la historia, la geografía y la convención. Las verdades por convención son verdaderas en virtud del hecho histórico de que gozan del respaldo local; en otros lugares, no pueden ser respaldadas. Las verdades por naturaleza son siempre racionales por naturaleza, las verdades por convención son en el mejor de los casos racionales a nivel local.

Una marcada preferencia por las verdades universales de la naturaleza sobre las verdades limitadas por convención es la raíz de todas las versiones del problema de la racionalidad: todo el mundo piensa que lo más racional es preferir la verdad universal. La distinción griega plantea la pregunta: ¿qué punto de vista es verdadero? O, ¿qué puntos de vista debería apoyar como verdaderos? Incluso los relativistas, que dicen que la verdad universal es inaccesible para los mortales, y los escépticos, que niegan su propia posibilidad, se vieron obligados por la misma distinción entre dos clases de verdades para enfrentar este problema de elección. Tanto los escépticos como los relativistas insisten en que la racionalidad es local, por lo que recomiendan alguna ortodoxia local limitada, por lo general una verdad por convención si no siempre la convención actual. Por el contrario, las ciencias naturales y la tecnología occidentales asumen que las verdades por naturaleza son accesibles, que sólo ellas pueden ser racionalmente avaladas, y con la ayuda de la lógica y el método. ¿Qué lógica y método? Varios: la lógica de la prueba, de la probabilidad, de la verosimilitud, de la justificación, de dar buenas razones. Una literatura extensa y poco concluyente discute los significados precisos de estas sugerencias opuestas y sus combinaciones. Los antropólogos necesitan una teoría de la racionalidad que escape a este pantano.