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El Desarrollo del Postmodernismo Como Corriente Antropológica

El Desarrollo del Postmodernismo Como Corriente Antropológica - antropologia-cultural - antropologia cultural blog

El desarrollo del postmodernismo en antropología desde principios de los años ochenta ha proporcionado un importante foco de debate y comentario. Mientras que pocos antropólogos como tales han sido considerados seminales en el campo postmodernista más amplio, la antropología en general ha sido considerada como un campo particularmente simpático de las ciencias humanas dentro del cual se puede continuar con la agenda postmodernista, especialmente con respecto a los temas de la “alteridad”, las críticas a los programas de la Ilustración y las elaboraciones de la noción de cultura. El postmodernismo se ha incorporado en el discurso antropológico, pero una’ antropología postmoderna’ es todavía incipiente, representada más por las críticas a las deficiencias disciplinarias tradicionales (y críticas a dichas críticas) que por un nuevo tipo de praxis antropológica (aunque existe un corpus creciente de’ etnografía postmodernista’; véase Marcus 1992).

Según algunos relatos, la antropología postmoderna es la culminación de una serie de críticas internas (p. ej. antropología feminista,”estructural-marxismo, etnociencia) que -aunque alegó que no enfrentó con suficiente reflexividad-ividad los dilemas de un campo desgarrado entre la afiliación al proyecto de la Ilustración (ciencia, racionalismo, universalismo) y la afiliación a las diversas circunscripciones representadas en el registro etnográfico (Clifford en Clifford y Marcus 1986; di Leonardo 1991). Según este punto de vista, una crítica postmodernista representa una reevaluación de la antropología ante los tribunales, en la que el filtrado de la alteridad exótica a través de las construcciones de la teoría social se expone como una excursión literaria disfrazada de reportaje científico. Con esta lectura, la antropología es un género representacional más que un dominio científico claramente delimitado y el surgimiento del postmodernismo en general ha hecho posible una conciencia de sí mismo más crítica en el campo sin necesariamente efectuar transformaciones de mayor alcance.

Mientras que el cambio postmoderno en la antropología es parte de una tendencia más grande en la crítica cultural, un número de antecedentes específicamente antropológicos son ampliamente citados – los enfoques interpretativos (Clifford Geertz) y simbólicos (David Schneider), por ejemplo – enfoques cuya continuidad de las fases pre-postmodernas a postmodernas valida una cepa anticientífica tradicional dentro de un proceso de cambio cultural. Del mismo modo, las cuestiones de reflexividad y posicionamiento político planteadas en las críticas al colonialismo y al orientalismo no son menos convincentes por haber establecido marcadores antes de que el postmodernismo llegara a verse como una ruptura decisiva.

Si bien se reconocen algunos precursores, la cita es selectiva: la contribución de Levi-Strauss (especialmente con respecto a La mente salvaje) es menospreciada, y el llamado debate de la “racionalidad” -que podría afirmar con fuerza que se ha cartografiado la paridad filosófica entre los seres humanos y los seres humanos- se ha convertido en un tema de debate.